El valor estratégico de las insignias digitales radica en tres dimensiones clave en la contratación. Lee a especialistas en recursos humanos.
Poco a poco las insignias digitales ganan terreno dentro de la educación, especialmente en el ámbito de la formación profesional, y de paso, comienzan a ser un activo que las personas pueden demostrar en su incursión en el mundo laboral.
Si antes todos enmarcaron sus diplomas universitarios para instalarlos en la pared, lo que viene es demostrar digitalmente qué, cuándo, y dónde adquiriste determinados conocimientos y habilidades.
Recordemos que una insignia digital o digital badge en inglés, es una representación gráfica o indicador de algún tipo de logro, destreza, cualidad o interés, basada en un archivo digital, que integra los criterios y evidencias utilizadas para obtenerla. (1)
Así, una insignia permite desde un punto de vista genérico, motivar comportamientos, fijar objetivos, mostrar logros y comunicar cualquier tipo de éxito en diferentes contextos. (1)
La UC, desde 2024, entrega insignias digitales en sus cursos y diplomados de educación continua, incluyendo a Teleduc e English UC. Asimismo hay otras experiencias de universidades y de organismos públicos, como el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), que entregan insignias a algunos programas.
Las insignias digitales y el mundo laboral
Veamos cómo ha ido evolucionando esta acreditación complementaria, y qué tanto terreno va ganando en el campo laboral.
Para Natalia Zúñiga, directora de Marketing & Comunicaciones de Randstad Chile, “las insignias digitales han trascendido su estatus de tendencia para convertirse en un estándar imperativo del currículum vitae y la marca personal”.
A su juicio, en un “mercado donde la inteligencia artificial y la digitalización aceleran la obsolescencia de las habilidades técnicas, el título tradicional aporta los cimientos estructurales, pero las insignias actúan como la validación en tiempo real de la vigencia del talento”.
Tres dimensiones estratégicas
Agrega que el valor estratégico de las insignias digitales radica en tres dimensiones clave que están redefiniendo la contratación: Las insignias digitales reflejan un cambio clave de la generalidad a la granularidad, porque ya no basta con acreditar “qué estudió” una persona: hoy se exige demostrar “qué sabe ejecutar” con habilidades específicas, verificadas y vigentes, lo que facilita una selección más ágil y un mejor ajuste entre necesidad y perfil.
Además, fortalecen la portabilidad y la confianza tecnológica, ya que se basan en metadatos verificables que reducen la fricción en la validación de credenciales y permiten exhibirlas de forma inmediata en plataformas como LinkedIn, con un nivel de credibilidad superior al del PDF estático.
Por último, funcionan como un indicador de learning agility, ya que la obtención constante de insignias recientes evidencia curiosidad, disciplina y capacidad de aprendizaje continuo, habilidades esenciales en un entorno donde el reskilling permanente es indispensable.
“Estamos presenciando la consolidación de las insignias como el activo transaccional de la skills-based economy. No obstante, para que este ecosistema prospere, la calidad es innegociable. El gran desafío ahora es que estas certificaciones mantengan altos estándares de calidad para que sigan aportando valor real y reduciendo efectivamente las brechas entre la formación académica y el mercado laboral”, señala.
Aún con mucho potencial
Carlos Elbo, past president de Círculo de Ejecutivos de Recursos Humanos (CERH), comenta que según un sondeo interno “existe una brecha clara entre el potencial de las insignias digitales y su nivel actual de adopción en las organizaciones”.
Ante la pregunta “¿Cree que las insignias digitales son una herramienta apropiada para certificar conocimiento?”, señala que solo un 10% de los encuestados respondió afirmativamente, mientras que un 90% considera que aún no cumplen ese rol. En línea con esta percepción, hoy un 15% de las empresas declara tomarlas en cuenta en sus procesos, frente a un 85% que no lo hace.
Sin embargo, explica, al profundizar en el análisis, emergen matices relevantes por tipo de rol, industria y objetivo de uso.
Desde el mundo empresarial, cita Elbo, Verónica Fincheira, gerente de Personas de Echeverría Izquierdo, señala que las insignias digitales sí adquieren valor en contextos específicos: “En algunas posiciones, especialmente en roles de gestión de personas, innovación y metodologías BIM, las insignias digitales son muy necesarias y las consideramos mucho, pues marcan la diferencia en procesos de reclutamiento, desarrollo y crecimiento. Las certificaciones en metodologías son críticas en procesos industriales.”
En esta línea, las insignias funcionan como elementos diferenciadores, particularmente cuando acreditan metodologías, marcos de trabajo o competencias técnicas aplicables a entornos productivos.
Asimismo, Carlos Elbo cita a Israel Zamora, gerente de Capital Humano de Hoteles and Beyond Travel, quien destaca un aspecto complementario: “Desde los subsistemas de selección y capacitación, un postulante o colaborador que posee insignias evidencia curiosidad intelectual y disposición al aprendizaje continuo, competencias que pueden resultar relevantes”.
Aquí, las insignias no se interpretan solo como acreditación formal, sino como una señal de comportamiento y mentalidad de aprendizaje.
Insignias digitales en la UC
Como decíamos, desde 2024, Educación Continua UC está entregando una insignia digital a quienes aprueben talleres, cursos y diplomados impartidos por nuestra casa de estudios. A la fecha ya se han entregado más de 126.000 insignias digitales a estudiantes de programas UC, Clase Ejecutiva UC, English UC y Teleduc UC.
Ana María González, subdirectora de Asuntos Académicos, unidad a cargo de esta iniciativa, señala que “un 56% de los estudiantes interactúa con la insignia y el 41% la comparte en LinkedIn”.
Echar a andar esta “certificación alternativa” ha implicado un esfuerzo tanto para cada una de las unidades académicas de nuestra universidad como para la Subdirección a cargo.
En este sentido, la iniciativa implicó complementar los descriptores de cada uno de los programas con las habilidades y conocimientos que se derivan de estos. Todo, con la finalidad de entregar a los estudiantes de la UC, una certificación digital demostrable ante futuros empleadores y otros.
¿Cómo obtenerla?
Los estudiantes que hayan cursado, a partir del 1 de enero de 2024, un programa de Educación Continua UC (talleres, cursos o diplomados) reciben su insignia digital a través del correo direccioneducacioncontinuauc@email.uc.cl. La emisión de la insignia se realiza en un período posterior a la finalización y aprobación del programa.

(1) Insignias digitales como acreditación de competencias en la universidad, Oriol Borrás Gené, 2017.
Lee sobre todos los talleres, cursos y diplomados que imparte la Universidad Católica en Educación Continua UC.